viernes, 5 de diciembre de 2008

Piden la guarda de su hijo del corazón



Con el objetivo de evitar que su hijo del corazón sea dado en adopción, una familia viedmense lleva juntadas más de dos mil firmas para solicitar a la Justicia que les permita tener la guarda de Alan Aníbal Copan, un niño de dos años de edad que les fuera dejado a cargo por su madre, Delia Copa Olguera, antes de partir a Bolivia.


En conversación con Radio Noticias, la madre del corazón, Adriana Alarcón(compañera del ARI), recordó esta historia de dolor explicando que su marido trabaja en un hotel y que allí conoció a una chica embarazada y sin familia.

“Como mi hija estaba por tener a su beba, mi marido me dijo por qué no la acompañás para que se haga los controles. Fue así que la llevé al hospital y quince días antes del nacimiento acordamos que se quedara en mi casa”. En este lapso de tiempo, la joven madre se peleó con su pareja y decidió irse a Tarija, Bolivia.

A partir de esta situación, Alarcón acudió a Promoción Social para pedir precisiones sobre qué hacer. “Ellos nos dijeron que hagamos una exposición en la policía diciendo que nos dejan el bebé en guarda hasta que la madre regrese”.

No obstante, “a los pocos días llega a mi casa una citación de Justicia a nombre de la madre, por cuestiones de la alimentación. Entonces yo decidí hablar y contar esto ante la Justicia, el bebé tenía doce días de vida”.
Según comentó Alarcón, al mantener una reunión con la Defensora de Menores de la Justicia, “ella, Teresa Molaro, nos dijo que el bebé no existe y que nosotros no éramos nadie”.

Con lágrimas en los ojos la mujer aseguró: “la Defensora armó un expediente diciendo que el bebé estaba en estado de abandono y de pronta adaptabilidad. Pero no es así, nunca estuvo abandonado, yo lo resguardé desde que salió de la sala de parto”.

Pedido
La mujer y su marido pidieron la guarda del menor, sin pedir adopción “porque queríamos respetar los derechos de su mamá”. No obstante, el viernes pasado llegó una dura noticia, le avisaron que el bebé tiene una familia y que lo darían en adopción.

Ante esta situación, la mujer rompió en llanto y aseguró: “No quiero que me lo saque, quiero que esperen porque nosotros apelamos a la Corte Suprema de Nación. Sólo les pedimos tiempo, que nos entiendan, que nos conozcan, porque nunca nos recibieron”.

El niño, en tanto, cumplirá dos años mañana sábado, mientras su familia del corazón espera que la Justicia los entienda y les dé la guarda del menor hasta tanto aparezca su verdadera madre.