martes, 27 de enero de 2009

EN EL 2009 RIO NEGRO NECESITA DIPUTADOS QUE DEN GARANTIA DE DEFENDER LOS INTERESES PROVINCIALES

El ARI- COALICIÓN CÍVICA llevará como candidatos a diputados nacionales a quienes defiendan realmente los intereses de Río Negro en el ámbito nacional.
La Asamblea Provincial celebrada en diciembre respaldó el mandato nacional de acercamiento con el Partido Socialista y el sector del Partido Radical Orgánico que mantiene una posición opositora al gobierno nacional.
Hasta el momento, la proximidad con radicales de Margarita Stolbizer, sectores independientes y del campo como la Federación Agraria Argentina, es el resultado de esa decisión partidaria asumida por los representantes de toda la Provincia.
Elisa Carrió mantiene contacto directo con la dirigencia rionegrina en pos de que este distrito se sume a la victoria de la Coalición Cívica en las elecciones parlamentarias de este año y lleve a la principal líder de la oposición como candidata a presidenta en el 2011.-
Los futuros candidatos a diputados nacionales del ARI- COALICIÓN CÍVICA en Río Negro, llevarán en alto las banderas de la defensa del pueblo de la provincia, como contracara de lo que vivieron los últimos meses los argentinos, al ver a algunos de sus legítimos representantes traicionarlos al momento de votar en contra de la ciudadanía.
Y en función de esta definición me pregunto ¿ Cómo hemos llegado a la situación ilógica y perversa, en que la mayoría de los diputados y senadores (no todos), voten en contra de los intereses de la población que los votó, y que nadie diga absolutamente nada?
No es mi intención analizar la conducta de los representantes rionegrinos en el Congreso, dado que la rendición de cuentas la harán tarde o temprano ante el inminente y contundente dictamen de las urnas. Pero sí llamo a la memoria colectiva y a tener conciencia del peligro que esta ruptura del federalismo implica.
El objetivo de esta reflexión que quiero compartir con ustedes, es profundizar en el análisis de las causas que han llevado a las provincias a esta terrible situación de sumisión a los dictados del poder central, que se ve reflejado -ya en forma grotesca-, en el hecho de que los representantes de las provincias, terminan votando en contra de los propios intereses provinciales, o lo que es peor aún, en contra del pueblo de las provincias que los votó.
Dicho en otras palabras, estamos ante un nuevo mandato social incumplido, un contrato cívico quebrantado, que contribuye a crispar aún mas, a una sociedad sumida en el descreimiento en la clase política.
Algunas de las causas que nos llevan a esta situación, avaladas por el Congreso Nacional por acción u omisión, son:
- Ausencia de la ley de coparticipación federal desde 1996. A pesar de que el mínimo coparticipable es 34 % de los impuestos coparticipables, para el año 2009 se prevé que solo el 26 % llegue a los distritos argentinos.
Es necesario recordar que las jurisdicciones provinciales tomaron bajo su responsabilidad, tanto las escuelas, como los hospitales que alguna vez fueron nacionales y sostenidos por recursos de esa índole y que jamás recibieron aumento de coparticipación, sino por el contrario, los recursos coparticipables hoy no llegan a la mitad de lo que ascendían en el año 1951.
- La aprobación de la ley de emergencia económica nacional que posibilitó que el impuesto al CHEQUE, denominado técnicamente como el impuesto al crédito y débito bancario, en un 70% vaya al fisco nacional y solo el 12% llegue a la provincias De haberse coparticipado el cien por ciento del impuesto entre 2002 y 2008, las provincias hubieran recibido 26 mil millones adicionales, lo que evidentemente hubiera beneficiado su deficitaria situación fiscal. La provincia de Río Negro dejó de percibir 165 millones de pesos aproximadamente durante 2008 en concepto de impuesto al cheque no coparticipado.
- Las provincias argentinas desde 2004 se encuentran financiando al ANSES a partir de la cesión de sus recursos. Se esperaba que con la estatización del sistema de jubilación privado, se devuelva a las provincias los recursos aportados en su momento para sostener el sistema previsional. Sin embargo, el gobierno nacional, ya tomó la decisión de no devolver ese dinero que importa el 15 % de la coparticipación del impuesto a las ganancias que se delega desde los 90, lo que equivale a unos 13.500 millones de pesos anuales.
Estos son ciertamente, algunos de los factores que hacen que las provincias deban arrodillarse ante el Gobierno Nacional suplicando por fondos que les corresponden por la justa y sola aplicación de la Constitución Nacional.
Y en esa línea de pensamiento, me permito inferir que mucho de los aportes a modo de regalos que llegan de Nación en estos días, son una ínfima parte de lo que dejamos de percibir y que nos pertenece por derecho.
Para finalizar, entiendo que es necesario destacar que el año que pasó, fue positivo en cuanto al fortalecimiento del rol del Congreso frente al Poder Ejecutivo Nacional, lo cual puso límite al abuso de los superpoderes en un sistema hiperpresidencialista, pero, también es justo decir que este avance se vio empañado cuando la ciudadanía vio a algunos de sus representantes votar contra sus propias provincias como quedó explícito en el tratamiento de la ley del impuesto al cheque.
Este círculo perverso que implica que para sobrevivir en los Gobiernos provinciales, hay que votar según mande el poder central , aún a costa de traicionar al pueblo que los votó, debe romperse definitivamente, porque el resultado de coyuntura como lo es recibir los fondos para pagar salarios, deuda, solventar obras públicas, etc, se convierte en un costo sin precedentes a mediano y largo plazo, ya que vulnerar el FEDERALISMO y profundizar la falta de credibilidad del pueblo en sus Instituciones, es ir a contramano de la democracia, es ir -en definitiva-, en contra de nosotros mismos.